"Para
aquel que ve una espada desenvainada sobre su impía cabeza, los festines de
Sicilia, con su refinamiento, no tendrán dulce sabor, y el canto de los
pájaros, y los acordes de la cítara, no le devolverán el sueño, el dulce sueño
que no desdeña las humildes viviendas de los campesinos."
Horacio,
Odas III, 1
Es duro aceptar que he pasado gran parte de mi vida
amorosa, cuidado si no toda, con una espada de Damocles sobre la cabeza de los
que me han brindado su amor y cariño. Los que me han acompañado en el camino
del amor, se ha visto opacados por una gran sombra (sombra a la que yo misma le
di vida y forma). Sombra que no sólo metí en mi vida, sino también en mi cama y
corazón.
Cada
vez que notaba o sentía que una relación no era lo que yo esperaba, o no iba
por el camino que yo deseaba, me
refugiaba en mi espada de Damocles (así lo llamó en una oportunidad una de sus
victimas), Manuel era mi gran refugio, mi excusa para justificar un fracaso, o
para acusar un error. NADIE se le podía parecer, NADIE lo podía opacar a él, NADIE
lograba su nivel… y yo me pregunto: Cuál NIVEL?? Cuál era SÚ Nivel? La
respuesta no puede ser verdadera, sobre todo cuando las características no
fueron reales, o simplemente cuando las “características” fueron producto del
miedo a entregar mis sentimientos a alguien REAL, de carne y hueso, Miedo a
dejarme querer, Miedo a permitir que me amaran
y que yo pudiera amar de verdad a alguien distinto a ÉL. Jajaja, escribo
estas líneas y me da risa mi actitud. Que estúpida fui. Y pensar que sí hubo
personas que me lo dijeron, que notaron mi error y como cosa rara, no les
presté atención… Hubo quien quiso hacerme despertar de mi sueño, sacarme de una
fantasía, hacerme pisar tierra e intentar vivir una verdad, pero yo simplemente
lo aparté de mi lado, no le presté atención, no me interesaba soltar mi tabla.
Lo
más triste de todo, es que en un punto determinado de la relación Ellos sabían
que estaban siendo comparados y juzgados y que más tarde que temprano todo
acabaría, su luz se opacaría, ÉL volvería a brillar y yo sencillamente me
quedaría sola, esperándolo y buscándolo en cada hombre que se acercaba a mí… y
al final del camino, no lo encontraría jamás.
Luego de
varios fracasos amorosos y de 3 años de estar sentimentalmente sola, me doy
cuenta que mi mentira me hundió profundamente y le hizo daño a personas que no
tenían la culpa de mi miedo e inseguridad. Todo esto dejó una dura lección
aprendida, la experiencia y las heridas debidamente identificadas (las mías
claro). No puedo esperar que mis Damocles
no me guarden rencor o que me comprendan. No. No sería justo para ello y
no salvaría mi responsabilidad, pero estoy clara en que cada herida sana a su
ritmo, la de ellos algún día sanarán, con o sin conocer el motivo real de esas
heridas, sé que sanarán.
Yo aprendí que Manuel esta en mi pasado, en
mis recuerdos y viviendo su presente con quien él desea vivirlo. Que JAMÁS fue
perfecto, que yo valgo mucho mas que un recuerdo y que una mentira.
Gracias
por haber estado y por no estar más.
Mi vida!!!! lo importante es darte cuenta de eso! y dejar el pasado atrás... si la persona no esta contigo en el presente, pues no es la indicada para estar contigo, de nada valen los sueños falsos ni las ilusiones vanas. Todo ese proceso por el que ahora pasas, es la apertura para los cambios y para que llegue el amor a tu vida!!!! sigue adelante!!!!! Sabes que TQM!!!!!!
ResponderEliminar